En un intento desesperado acorralado por los centinelas, has robado una Nauticrawl. Compruebas el radar, giras unas palancas, pulsas algunos botones... y de repente te das cuenta.
No tengo ni idea de cómo mover este pedazo de metal...
Si las fuerzas que te persiguen o la aplastante atmósfera no acaban contigo antes, puede que la Nauticrawl —diseñada para ser pilotada exclusivamente por la minoría gobernante— lo haga. Este instrumento, tu única esperanza de supervivencia, también podría ser tu perdición.
Con la cantidad precisa de experimentación, puede que tu plan de huida tenga éxito. Tira de palancas, cambia la dirección de la fuerza de propulsión, piratea dispositivos, descubre comunicaciones... todo y más.
Ya has oído los rumores. Sabes que muchos han muerto intentando lo que tú estás intentando. Pero mientras los caprichos del destino se materializan y te familiarizas con los paneles, puede que tengas la posibilidad de escapar de esta roca abandonada.
Nauticrawl se desarrolla a base de exploración por turnos mientras averiguas cómo encaja todo. Comienzas cada turno de cero, pero llevas contigo lo que aprendiste en los turnos anteriores.
Piénsatelo. Comete errores y experimenta.
Puedes hacerlo.